El emblema rosacruz

El emblema de nuestra Orden es una cruz de oro trebolada donde florece una rosa roja de cinco pétalos.

La primera aparición una cruz de estas características que puede documentarse es la de un libro que apareció en 1785 en la ciudad de Altona (Alemania) titulado “Símbolos Secretos de los Rosacruces” y donde aparecían diversos emblemas alquímicos, entre ellos una cruz donde puede verse un Cristo vivo bajo una rosa roja y la frase bíblica “Yo soy la rosa de Sarón y el lirio de los valles”.

En esa misma obra, puede apreciarse otra cruz dorada con puntas rematadas en forma de trébol bajo el título “Mysterium Magnum Studium Universalis”, la cual está acompañada por dos águilas bicéfalas, una dorada, otra plateada, y por los tres principios de la Gran Obra: Sal, Mercurio y Azufre.

Esta cruz de oro y trebolada que es -justamente- la que usamos en la Orden Rosacruz Iniciática, tiene tres características fundamentales:

La primera es su color: dorado, lo cual es una alusión clara al oro como noble metal y como correspondencia terrestre del sol en los cielos. En la simbología tradicional tanto el oro como el sol se representan con un círculo con un punto central.

El oro representa siempre la perfección, la luminosidad, la nobleza, y desde una perspectiva simbólica, es la coagulación o materialización del sol.

La segunda característica son sus brazos iguales, los cuales representan en una primera mirada dos energías que se cruzan y que en este cruce determinan cuatro direcciones y un punto central. En la Alquimia estas dos energías son Azufre y Mercurio que al cruzarse generan un tercer principio, la Sal. Esto generalmente se representa con un triángulo y se corresponde con la tricotomía Cuerpo-Alma-Espíritu.

Pero también podemos hablar de cuatro direcciones que surgen de este cruce y que siempre han sido relacionadas con los cuatro elementos: Tierra abajo, Aire arriba y por otro lado Fuego a un lado como oposición al Agua. Cuatro elementos que determinan un quinto elemento central, el éter, la quintaesencia.

La tercera característica son las puntas rematadas en forma de trébol, por lo tanto estamos hablando de una cruz trebolada. Otra vez el número tres que aparece pero repetido cuatro veces, por lo tanto estamos hablando del número 12, que es una alusión tanto a los doce signos zodiacales como a doce energías diferentes y complementarias en torno a un centro.

Esto se hace patente en la mesa de la última cena, con el Cristo ocupando el rol central y doce apóstoles que lo acompañan, o bien en la mesa redonda del Rey Arturo, muchas veces con 12 caballeros en torno al Grial, y también lo podemos ver en las doce tribus de Israel durante el éxodo alrededor del tabernáculo donde se guardaba el arca de la alianza. Hay muchos ejemplos más de esta simbología a lo largo de la historia. Me viene a la memoria San Francisco de Asis, con su mesa austera con los 12 hermanos originales de su orden, e incluso la bandera de Europa con doce estrellas que aluden a la virgen María y la corona de doce estrellas que aparece en el Apocalipsis.

En rigor de verdad, existen muchas versiones del emblema rosacruz, cada uno acentuando algún aspecto de la tradición. Nuestra Orden adoptó la rosa de cinco petalos por varios motivos. En primer lugar porque es una flor alquímica, que aparece en muchos libros clásicos de la Gran Obra.

En segundo lugar porque los cinco pétalos aluden a los cinco elementos integrados, que nos recuerdan las áreas de nuestro entrenamiento iniciático y un esquema de grados quinario, de cinco grados, cada uno relacionado a un elemento y a una etapa de la gran obra.

La rosa es roja porque en los trabajos clásicos de alquimia se dice que la piedra filosofal es de color rojo y porque la rosa roja representa a la rosa blanca teñida con sangre, recordando que la sangre es símbolo y vehículo del Alma. Por lo tanto, es una rosa “animada”, llena de “ánima”, pletórica de vida, de energía.

La rosa de cinco pétalos puede encontrarse también en la naturaleza y es la más humilde de las rosas, la rosa englanteria, un arbusto que crece en algunas zonas de Europa y de Sudamérica, donde también se la conoce como rosa mosqueta.

En la rosa simbólica de nuestro emblema también aparece una estrella de cinco puntas (el pentagrama) que simboliza al hombre con sus extremidades extendidas, ya que esos cinco elementos también están presentes en el ser humano en diferentes aspectos: la Tierra en el cuerpo físico, el Aire en las emociones, el Fuego en los pensamientos, etc.

Delante de la estrella está el círculo, una figura universal y arquetípica que representa -al igual que el oro- la perfección. Pero lo interesante del círculo es que no es otra cosa que un reflejo del centro, de un centro del cual depende y que representa la fuente, el punto de origen.

Y de este modo hemos repasado -a vuelo de pájaro- el sentido de nuestro emblema, pero hay algo que no he dicho y es que este emblema representa nuestro egrégor: el egrégor de la rosacruz, esa energía conjunta que nos anima y que nos permite conectar con la Tradición Primordial.

Por eso, este símbolo es mucho más que un logo. Y eso siempre hay que recordarlo.

En L.V.X.

Phileas del Montesexto, F.R.C.

One Response to El emblema rosacruz

  1. Ariel Bastias Barreau 20 agosto, 2019 at 8:21 pm #

    Hace mucho que conozco al Maestro Phileas de Montesexto por OPI, orden similar a ésta hermosa orden R+C; estoy contento, me gustaría de a poco acercarme.

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