Notas sobre Geometría Sagrada

geometríaEn el umbral de la academia de Platón había un letrero que decía: “Que nadie entre aquí si no sabe geometría”, es decir que para ser aceptado en ese importante centro cultural el estudiante tenía que apreciar en la geometría “algo más” que un mero estudio de las propiedades y las magnitudes de las figuras en el plano o en el espacio (1).

Siendo así, hay que entender que la Filosofía Iniciática establece una diferencia entre una geometría profana (a veces llamada “euclidiana”) y otra sagrada (o “pitagórica”), y enseña que ambas no están desconectadas sino que son dos caras -necesarias- de una misma moneda y que se corresponden a lo exotérico y lo esotérico (lo evidente y lo oculto).

Dice Fermín Vale Amesti que “cuando entre Iniciados se habla de Geometría, [ésta] no se relaciona con “medidas de la tierra”, sino del estudio y la práctica de los principios que constituyen el fundamento o la “medida interior” de la Creación o Manifestación en el Mundo Fenoménico, es decir, en la Tierra. Es mediante el estudio de la medida interna de la Naturaleza que el Iniciado puede llevar a cabo la construcción del Templo interior” (2).

alquimia

Todo el conocimiento francmasónico se fundamenta en una geometría “filosofal”, un lenguaje sutil que constituye la clave para acceder a los secretos de la Masonería Operativa, donde el constructor humano debe afanarse por imitar al divino constructor o Gran Arquitecto del Universo.

Por lo tanto, al hablar de geometría debemos recordar que “lo que se mide no es ninguna magnitud de superficie, aquello con lo que siempre se suele hoy vincular a la medida. No es esta geometría de la que se trata, sino que conjuntamente con la ciencia con la que se complementa, la aritmética, se ocupan más bien de pautas, de armonías que se producen de todas maneras y en distintos mundos e igualmente de las proporciones que existen entre seres, fenómenos y cosas” (3). Desde esta perspectiva, el estudio profundo de la geometría nos afecta y al comprender el sentido último de las figuras geométricas podemos llegar a entender también el sentido último del Universo y de nuestra propia existencia.

Toda figura geométrica, entendida como símbolo, se convierte en una puerta a otra realidad y el estudio geométrico, comprendido de esta forma, deja de ser especulativo para transformarse en una forma de meditación, donde es posible saltar del intelecto a la intuición (4). ¿Y que pasa cuando ocurre esto? El “sensorium interior” despierta, el ojo oculto se abre y se presenta ante nosotros una realidad detrás de la realidad que nos permite comprobar que todo es Uno y que formamos parte de esa Unidad.

El humilde punto tiene muchos secretos que contarnos. El cuadrado, en cuatro simples trazos, nos dice todo acerca de la materia, el círculo revela el misterio de Dios y el triángulo nos enseña la Ley. ¡Y qué lindo es cuando empezamos a darnos cuenta de todo esto!

En L.V.X.

Phileas del Montesexto, F.R.C.


Notas del texto

(1) Definición del DRAE
(2) Vale Amesti, Fermín: “Conocimiento iniciático y cultura profana”
(3) González Frías, Federico: “Diccionario de símbolos y temas misteriosos”
(4) De hecho, en algunas representaciones antiguas, la Geometría se personificaba con una dama, mientras que su aplicación terrenal era propiedad de los hombres. Aquí notamos la complementareidad de lo femenino (intuición, creatividad) con lo masculino (intelecto, ejecución)

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